Parálisis de Bell e infección por COVID-19
Las personas infectadas por el COVID-19 tienen casi siete veces más probabilidades de desarrollar parálisis de Bell, según un estudio.
Las personas infectadas por el COVID-19 tienen casi siete veces más probabilidades de desarrollar parálisis de Bell, según un estudio.
Nuevos estudios publicados el mes pasado descubrieron la infección por el SARS-CoV-2 de las células beta del páncreas en muestras de autopsias de personas que murieron a causa de la COVID-19.
Lo más distintivo de esta infección es la deformidad facial, formación de costras negras, parálisis, hinchazón y, en los peores casos, pérdida de la mandíbula.
Tras el hongo negro, el blanco y el amarillo, se registran casos de una nueva infección fúngica en pacientes de COVID-19.
Los resultados de un nuevo estudio sugieren que el biofilm dental puede desempeñar un papel importante en la transmisión de la COVID-19, ya que puede albergar el SARS-CoV-2 en pacientes sintomáticos.
Descubrieron que los niños no nacidos expuestos tenían un 19% más de probabilidades de autismo, y un 21% más de probabilidades de TDAH en la infancia.
La terapia de la pulpa vital preserva la vitalidad y la función del nervio dental después de una lesión por traumatismo, caries o restauraciones.
Antes de dirigirse a ese bar para tomar una copa con sus amigos, tenga en cuenta el último estudio sobre cómo afecta el alcohol al cerebro humano.
En la segunda oleada de la COVID-19 se está desarrollando la mucormicosis, una infección fúngica mortal que afecta a las encías, los dientes y la zona peri-oral.
Esta nueva «supervacuna» podría utilizarse como inyección de refuerzo para mejorar la inmunidad y contrarrestar nuevas variantes del virus en el futuro.